Qué miden, cómo se calculan y cómo interpretar los resultados. Calculadoras para aplicarlos a tu negocio, tus finanzas personales o tu análisis macro.
Los ratios clave para entender la salud financiera de una empresa: liquidez, rentabilidad, endeudamiento y eficiencia operativa.
Indica cuántos pesos de activos líquidos (caja, cuentas a cobrar, inventario) tiene la empresa por cada peso de deuda que vence en menos de un año. Es el primer indicador que se mira para saber si hay riesgo de quedarse sin caja.
Por encima de 1,5x: cómodo. Entre 1,0x y 1,5x: margen ajustado, vigilar. Por debajo de 1,0x: la empresa no cubre sus obligaciones corrientes con activos corrientes — alerta de liquidez.
El EBITDA (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) mide la capacidad operativa real del negocio, eliminando el ruido de la estructura de capital y las políticas contables. El margen EBITDA dice qué porcentaje de las ventas se convierte en resultado operativo puro.
Varía mucho por industria. En retail: 5-15% es normal. En software: 20-40%. En industrias intensivas en capital: 30-50%. Lo importante es la tendencia y la comparación con pares del sector.
Es el indicador de endeudamiento más usado por bancos, inversores y analistas para evaluar el riesgo financiero. Deuda neta es la deuda financiera total menos caja y equivalentes. EBITDA representa la generación de caja operativa anual.
Hasta 1,5x: leverage bajo, situación cómoda. Entre 1,5x y 3,0x: moderado, manejable. Entre 3,0x y 5,0x: elevado, exige flujo de caja estable. Por encima de 5,0x: situación de estrés financiero.
El Return on Equity mide la rentabilidad que genera la empresa sobre el capital propio invertido por los accionistas. Es el indicador central para evaluar si una empresa crea o destruye valor para sus dueños.
Un ROE superior al costo del capital (en Argentina, comparar con tasas de referencia) indica creación de valor. Por encima del 15% suele considerarse bueno en economías estables. Lo crucial: que sea sostenible, no un pico de un año aislado.
Days Sales Outstanding (DSO) indica cuántos días en promedio tarda la empresa en convertir sus ventas en caja efectiva. Es clave para gestionar el capital de trabajo: cuanto más alto el DSO, más recursos están "atrapados" en crédito a clientes.
Depende del sector y los plazos comerciales habituales. Si los clientes tienen 30 días para pagar y el DSO es 60, hay un problema de cobranza. La tendencia importa: un DSO que sube trimestre a trimestre es señal de alerta.
El Free Cash Flow es la caja que genera el negocio después de cubrir sus inversiones operativas (capex). Es la métrica más difícil de manipular contablemente y la más relevante para evaluar la calidad real de las ganancias.
Un margen FCF positivo y creciente es una de las señales más sólidas de salud financiera. Negocios con margen FCF superior al 15% suelen tener capacidad de reinvertir, pagar deuda y devolver capital sin necesidad de financiamiento externo.
Métricas para entender tu situación financiera personal: cuánto ahorrás, cómo está tu patrimonio, cuánto tiempo puede cubrir tus gastos y qué tan expuesto estás a distintos activos.
Es el indicador más básico y más importante de las finanzas personales. No importa cuánto ganás: lo que define tu situación financiera a largo plazo es cuánto guardás de cada peso que entra. Una tasa de ahorro alta es el motor del patrimonio.
Menos del 10%: difícil construir patrimonio, revisar gastos. 10-20%: punto de partida razonable. 20-30%: buen nivel, con consistencia genera resultados visibles. Más del 30%: ritmo alto, posibilidad de alcanzar metas rápido.
El fondo de emergencia es la primera línea de defensa financiera. Mide cuántos meses de gastos cubrís con los activos más líquidos que tenés (caja, cuenta corriente, FCI money market). Es el colchón que evita que cualquier imprevisto te obligue a vender activos o endeudarte.
Menos de 3 meses: zona de riesgo, prioridad construir el fondo. 3-6 meses: nivel recomendado para relación de dependencia. 6-12 meses: ideal para independientes o autónomos con ingresos variables. Más de 12 meses: puede ser exceso de liquidez sin rendimiento.
Suma todas las cuotas mensuales de deudas (tarjeta de crédito, préstamo personal, hipoteca, cuotas de autos) y las divide por el ingreso neto mensual. Es el indicador que usan los bancos para evaluar capacidad de repago, pero es igual de útil para la gestión personal.
Hasta 20%: manejable, margen disponible. 20-35%: zona de atención, vigilar nuevos compromisos. 35-50%: presión financiera alta, difícil de sostener. Más del 50%: situación de estrés, prioridad reducir deuda.
Calcula cuánto del patrimonio total está concentrado en cada tipo de activo: pesos líquidos, dólares, inmuebles, acciones/CEDEARs, criptomonedas. Una alta concentración en un solo activo es riesgo aunque sea "seguro" — un inmueble que vale todo el patrimonio no produce liquidez en un apuro.
No hay una distribución ideal universal: depende del horizonte, tolerancia al riesgo y objetivos. Lo que sí aplica siempre: evitar que un solo activo represente más del 60-70% del patrimonio neto. La diversificación reduce la volatilidad del patrimonio total.
Los indicadores del entorno que condicionan cualquier decisión financiera, empresarial o personal en Argentina y en el mundo.
Los valores de referencia cambian continuamente. Para consultar datos actualizados: INDEC · BCRA · FRED (Fed) · Ámbito
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) mide la variación del costo de una canasta representativa de bienes y servicios. Es el indicador más relevante para decisiones de ahorro, inversión y negociación salarial. En Argentina el publica INDEC mensualmente; el dato interanual acumulado es el más usado.
Cualquier activo que rinda por debajo de la inflación pierde poder adquisitivo real. En Argentina, una tasa de plazo fijo o un sueldo que no le gana a la inflación implica empobrecimiento real, aunque nominalmente los números suban.
El tipo de cambio nominal (lo que cuesta un dólar en pesos) no dice todo. El tipo de cambio real corrige por la diferencia de inflación entre países. Si en Argentina los precios suben más rápido que en EEUU, el peso se aprecia en términos reales aunque el dólar suba nominalmente.
Un peso apreciado en términos reales beneficia a importadores y viajeros, pero perjudica exportadores. En Argentina, el TCR es clave para evaluar competitividad exportadora (Vaca Muerta, agro) y para anticipar presiones sobre el tipo de cambio oficial.
La tasa nominal es lo que te pagan o cobran. La tasa real descuenta la inflación y muestra si efectivamente estás ganando o perdiendo poder adquisitivo. En Argentina es el indicador más ignorado y más importante: tasas nominales altas con inflación mayor implican tasas reales negativas.
Tasa real positiva: el ahorro en esa moneda crece en términos reales. Tasa real negativa: estar en esa moneda o instrumento implica perder contra la inflación. Históricamente Argentina alternó entre tasas reales muy negativas (licuación del ahorro) y muy positivas (carry trade).
La alícuota formal de un impuesto no refleja la carga real. La carga tributaria efectiva suma todos los impuestos pagados (IVA, ganancias, bienes personales, ingresos brutos, sellos, aportes patronales, etc.) y los relaciona con el ingreso bruto. Es la foto real de cuánto se le va al fisco.
En Argentina, la presión tributaria total sobre empresas puede superar el 50-60% de la utilidad bruta cuando se suman todos los niveles (nacional, provincial, municipal). Entender esta carga es el primer paso para optimizar la estructura legal y societaria del negocio.